Trelew con Flybondi: Ultra Low Cost, super correcto

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El 28 de Marzo pasado, Flybondi inauguró la ruta Buenos Aires- Trelew, y realizó un vuelo inaugural con un montón de colegas. Yo no podía ir ese día, pero pregunté y conseguí volar el sábado 30, volviendo en el turnaround. Esto último es lo más complejo, ya que se supone que no se puede tomar un vuelo de vuelta con menos de cuatro horas de diferencia, y en el caso de Trelew, el próximo vuelo a Buenos Aires era… el martes.

El vuelo salía temprano, por lo que, con mucho pesar, hubo que poner el despertador. Por suerte, Palomar queda literalmente a 15 minutos de casa, por lo que tras un rápido viaje estaba estacionando frente al aeropuerto.

Llegué y pasé directamente al embarque, con el código QR en el celular. Como siempre, si no tienen nada que despachar y llevan impreso o en el celular el boarding pass, pueden pasar derecho. Si no hicieron el check in, tendrán que hacerlo en los mostradores, con cargo.

Equipos de rampa propios en Palomar.

Mi debut en Flybondi sería con Valkyria, un Boeing 737-800 de 13 años de edad, el más joven de la flota de la compañía. Como referencia, es el mismo avión que sufrió un tailstrike en Iguazú que tratamos el año pasado.

Ninguna sorpresa en la configuración interna: 186 asientos, en filas de 3.

Me tocó (porque no hice uso de la opción de selección de asiento) el 16A, fila de emergencia. Obviamente, el espacio era generoso. Para las plazas habituales, era un poco menor, pero el ancho del asiento ayuda a que no sea insoportable en un vuelo corto.

Si bien se nota que es un avión que ha tenido un uso intenso, no noté (no lo recorrí de arriba abajo con la linterna y la lupa, debo aclarar) cosas rotas en el interior.

Un par de minutos antes de la hora prevista, inició el pushback.

En el camino, pasamos por la plataforma militar de la Base Aérea, y se pudieron ver varios aviones históricos: el 757 Tango 01 (también conocido como el Carlo 01), un 707 (TC-91) y varios F-28, además de 4 Hércules. Terminó el rodaje, alineamos con la cabecera y despegamos.

 

 

El viaje fue absolutamente normal, con buena metereología y con un clima muy relajado. Al rato empezó a pasar el servicio, y le pegué una mirada al menú.

No voy a confirmar ni negar que un pasajero ubicado cerca de donde estaba sentado yo pidió una lata de fernet, recibiendo una negativa de las TCP porque no tenían a bordo. Desconozco si esto es un faltante habitual o si es una cuestión de horario, pero eran las 8 de la mañana, estimado.

Compré una gaseosa y un mini budín. Estaban bien. Lo otro que compré para probar, fue un cupón de la “raspadita Flybondi”: un sorteo instantáneo en el que podés ganar descuentos y hasta pasajes. Adivinen cómo me fue.

Con fe, con esperanza, con confianza.
#Team Loser for life

Aterrizamos en Trelew, en la Base Almirante Zar de la Armada Argentina. Al fondo, se podía ver algo de la infraestructura, y unos cuantos Lockheed P-3 Orion ya desguazados. Tristeza.

 

Hay una manga en REL, pero al menos esta vez Flybondi no la usó. Teniendo en cuenta que usan las puertas delanteras y traseras para acelerar el turnaround, es entendible.

La visita a la terminal de Trelew duró dos segundos. Lo que pude ver es que es chiquita pero está bien distribuida. Al área de embarque le falta un poco de espacio, pero la gente se acomodó bien.

Mucha gente despachó equipaje. Todo suma, dice Flybondi.
Allá afuera, Trelew.
Un pequeño bar en la zona de embarque.

Embarcando

Volvimos a embarcar y rápidamente estábamos volviendo. El viaje de vuelta fue tan tranquilo como a la ida, con un poco menos de pasajeros inclusive.

Como conclusión de este primer vuelo con Flybondi, lo primero que hay que decir es que no sufrió demoras, y fue una experiencia de lo más satisfactoria desde ese ángulo. No digo que no tenga demoras, que no sufra cancelaciones, ni nada similar: yo, en esta instancia particular, no lo experimenté.

La segunda sensación que me queda es que el negocio de ancillary services está más que bien armado: además de la venta a bordo, fue mucha la gente que despachó equipaje, por lo que además del precio barato, hay otras fuentes de ingresos.

Desde la operación, fue un viaje sin novedades, lo que es bastante decir teniendo en cuenta lo que se ha hablado (todos lo hemos hecho) sobre sus diversos problemas. Según hablé con el Director de Operaciones de la compañía, el foco está puesto en eliminar esos puntos flojos, y más allá de algunas cosas parece que lo están logrando.

Una pregunta que he recibido bastante en este tiempo era “pero vos te subirías a un Flybondi?” La respuesta siempre fue la misma: sí. Ahora, habiendo hecho dos tramos con ellos, puedo decir que mi experiencia fue correcta. Por lo que no dudaría en volver a hacerlo.

 

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3 comentarios

  1. FO tiene el gran mérito de ser la empresa que abrió el juego de las low cost en Argentina. Viajé con ellos en octubre pasado a Iguazú, justo el día que hubo algún problema de sistemas que impactó en todos los aeropuertos, al menos de Buenos Aires, y noté que se esforzaban para minimizar el impacto de ese problema, y a la vuelta, se demoró la partida desde IGR porque no había llegado aún el vuelo desde EPA, según dijeron, porque la torre de Resistencia no autorizaba el vuelo… ¿¿??. Conversando en vuelo con personal de la empresa, me enteré de las piedras en el camino (o sería en el aire?) que les ponían permanentemente, lo que se suma a que, tal vez por falta de experiencia, se nota cierta desprolijidad en algunos detalles. En síntesis, se puede volar un poco más barato y bien, siempre que se den las condiciones para hacerlo; ahora hay dos jugadores más en el mercado para ver si el esquema low cost sirve realmente, y esto ayuda a que aquellos que hicieron lo imposible para entorpecer el camino de la pionera, hoy se encuentren con un panorama distinto al que imaginaron.
    Pronto también se sabrá el informe final con respecto al episodio del tail strike en Iguazú, y veremos si no fue algo armado para molestar simplemente, como pasa tantas veces cuando algunos intereses se asustan por los cambios que se avecinan, muchas veces sin sentido, otras por no saber adaptarse a los tiempos que corren. Casi parecido a Uber y los taxis diría.

  2. Muy buen reporte. Estoy pensando en si volar con ellos o esperar un poco más.
    Te hago una crítica constructiva, espero sepas entender. Mala calidad de las fotos: Borrosas, movidas, fuera de foco. Me resulta extraño que justo ahora vengan con leyenda. Pero todo lo demás, diez puntos.

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