De mendigo a millonario: Viaje a San Pablo en un Embraer Legacy 500

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El lunes pasado, 24 de Septiembre, recibí un mensaje en Twitter: “te mandamos un mail. Lo viste?”. La verdad, no lo había visto, y tras una rápida leída se me dibujó una sonrisa de oreja a oreja. La gente de Embraer me invitaba a un tour por la fábrica de San José dos Campos, en las afueras de San Pablo. Pero además, la primera parte de la visita tenía un componente adicional. El medio de transporte sería una novedad absoluta para mí.

Hechos los arreglos logísticos, el jueves a la noche me acosté temprano, ya que el día iba a arrancar antes que salga el sol. Pero estaría mintiendo si dijera que dormí algo. La ansiedad era grande. 5:00 am sonó el despertador. Un rato después salía de casa. El viaje al aeropuerto de San Fernando empezaba.

Teniendo en cuenta que no volvería al mismo aeropuerto, no tenía sentido ir en auto. Por lo que el enorme contraste del día arrancó en el tren Sarmiento, yendo a Liniers. De ahí el 21 hasta Panamericana y 202. Luego, un breve tramo al aeropuerto.

Se juntó la gente que se tenía que juntar, los saludos de rigor, la charla previa. Apareció el despachante, cinco minutos antes de la hora prevista para el despegue y preguntó: “todos listos? Vamos.” Migraciones, sello en el pasaporte y salimos a plataforma. Y ahí estaba el Embraer Legacy 500.

 

 

Después de admirarlo un rato por afuera, había que subir. Y la belleza de este bichito se hizo notar en segundos.

La mesa plegable se oculta en un costado y no molesta en absoluto. Muy cómoda.
Estaciones de carga en cada asiento.
Los detalles en madera, increíbles.
El sillón que se hace cama doble, más los asientos que se combinan y forman camas individuales.
Envidiable altura al techo. 1,85m y no hay que andar agachándose.

El trono.

Butacas super cómodas.

Los despegues y el aterrizaje que dejo por acá, muestran que la potencia de este avión es una cosa de locos. La carrera de despegue es una patada en el pecho, y en 400 metros está arriba.

Las capacidades reales se notaron más en Porto Alegre, donde tenía ascenso libre y trepó como un campeón hasta los 45.000 pies. Sin despeinarse.

Y el aterrizaje en San José fue divino… hasta que lo frenó en 500 metros. Impresionante. Se ve en la cámara cómo nos vamos todos para adelante.

En otro post hablaremos de la cabina, y de la performance, además de adentrarnos en la recorrida por un lugar maravilloso, que el Legacy 500 nos dejó ver en toda su gloria: La fábrica de Embraer.

Ah, me olvidaba: me informan por cucaracha que podría haber un sorteo de maqueta del Legacy 500. Bases y condiciones en próximo post.

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7 comentarios

  1. Felicitaciones, es el comienzo, de un largo camino. Al fin las empresas se están dando cuenta del nivel, que en tu caso, es más que el Legacy. Saludos

  2. La verdad q te felicito y espero con ansias tu próximo post y más q nada x el sorteo 😜
    Respecto al Aeropuerto de San Fernando la verdad es un verdadero quilombo llegar en transporte público. Me imagino q habrás buscado x internet como viajar, pero recordando q una vez dijiste q vivis en Ituzaingó, yo me iría hasta Ruta 4 y Acceso Oeste me tomaría la costera hasta Panamericana y Marquéz. De ahí el 203 q va x el Acceso Tigre (q esta a un par de cuadras). Otra es seguir con la costera hasta la terminal de San Isidro y ahi está el 203 o el 371 y hay otra q no me acuerdo q pasan x la puerta.
    Y ya q estabas en Liniers hay un 21 q va a Tigre q no pasa lejos del aeropuerto, pero no me acuerdo bien donde te deja.
    Igual, conociendo el territorio me tomo un remis para llegar…
    Abrazo

  3. Que hermosa experiencia! pensar que para algunas personas viajar de esa forma es cosa de todos los dias jaja. Pregunta de curioso, por algún motivo en especial saliste con pasaporte y no con DNI?

  4. Que linda esa maqueta y qué lindo bicho.
    Me mato el arranque en el Sarmiento terminando en un jet ejecutivo.
    De mendigo a millonario en segs

  5. Espectacular reporte. Unico. Lo de la aceleracion, es algo a mi entender que ha perdido en los aviones comerciales modernos. Recuerdo que los 747-200 y 727 parecían un misil al despegar. Se extraña mucho eso!

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