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A esta altura de la tarde, ya es sabido lo que pasó: un A380-900 de Air France, que cubre la ruta París- Los Angeles, aterrizó de emergencia en Goose Bay, Canada tras sufrir un incidente mayor en uno de los motores.

He aquí el F-HPJE, en tiempos mejores.

Hasta acá, lo que sabemos. Claramente, falta información para determinar exactamente qué pasó, verdad? Es entendible, y lo esperable es que tengamos una idea de las causas del incidente recién cuando la investigación entregue algún resultado. Sin embargo, con el motor todavía tibio, ya hay unas cuantas cosas que se dicen. Y que en realidad, deberíamos evitar. Repasemos.

Esta tarde, en Goose Bay. Comparando con el motor 3, bastante daño sufrió.

1. Menos mal que tiene 4 motores

En realidad, la cantidad de motores no hace diferencia alguna en esta circunstancia. Como hablábamos en el post sobre ETOPS, todos los aviones de pasajeros que sufren una emergencia de esta naturaleza, estarán obligados a aterrizar de emergencia, tengan dos, cuatro o dieciocho motores. Asumir que la situación es mejor o distinta que en un bimotor implica partir de la suposición que los tetrarreactores llevan dos motores más por las dudas.

2. Explotó el motor

No lo sabemos, no puede saberse todavía y es increíblemente irresponsable afirmarlo con la evidencia que hoy conocemos: ninguna. Como ya he dicho, una investigación lleva meses y es temerario andar afirmando una u otra cosa. Obviamente, esto no es limitante para unos cuantos:

3. Ingenieros de Sillón

Como en tooooodas las ocasiones que algo así ocurre, las hordas de Ingenieros Aeronáuticos con 35 años de trabajo ininterrumpido en Pratt & Withney que salen a opinar de motores, fan blades y carenados es sorprendente. Ah, no, de esos no habla ninguno. Mala mía.

Lo que sí hubo es la especulación habitual del opinólogo, que con ver una foto ya sabía qué lo causó, cuál fue el riesgo cierto de la nave, cuál era el plan de emergencia, cuánto cuesta la reparación y cuál es el historial de seguridad de Air France. Sumémosle los expertos en administración de compañías aéreas que pueden determinar cuánto caerán las acciones de AF, cuál es el impacto de imagen del A380 y sobre todo, el grado de confianza que la línea aérea ahora genera.

4. “Ingesta de ave, papá; qué vas a andar investigando?”

Merece un capítulo aparte esta especie de pelandrún. Teniendo en cuenta que pasó a 39.000 pies, el único pájaro que se pudo cruzar a esa altura era un dragón.

5.Se Vivieron Momentos de Pánico

Aquí, para cerrar, una defensa a Doña Rosa. Obviamente que si hubiera estado en ese vuelo, me hubiera preocupado, hubiera aplaudido al completar el aterrizaje y probablemente le hubiera dado un beso a la fría plataforma de Goose Bay.

El pánico de pasajero es entendible, esperable y lógico: los que comunicamos estas cosas, los pilotos y tripulaciones, y la industria en su conjunto debemos bajarnos de ese pánico vende diarios y permitir analizar estos incidentes en frío: hay procedimientos, hay circuitos, y hay reaseguros para mitigar la ocurrencia de estas cosas. Pudo haber terminado distinto? Seguro. Pero no pasó. Lo importante es ver qué falló para hacer el próximo viaje más seguro. En toda acción humana se corren riesgos. En la operación de una máquina de 120.000 partes móviles, se corren más riesgos. Pero hay que tener la profesionalidad de saber discernir y no ponerse en el lugar del lector que no sabe. Quisiera creer que el que lee quiere saber, no que le refuercen aquello que cree porque ignora.

Al menos, esa es la idea de este humilde espacio.

39 años. Argentino. Casado.
Profesional de IT por elección, Aeronáutico por vocación.
Casi piloto. Casi Spotter. Casi Ingeniero.
Viajero ocasional, nerd frecuente.
Pablo Díaz

Administrador

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